03 agosto 2009

( ... )



...Llegar a casa borracha por sobredosis de tus manos.
Enloquecer con cada uno de tus movimientos,
tirándote del pelo dejando mis uñas en tu espalda y mis dientes en tus hombros.
Drogarme con tu saliva hasta perder la noción de tu boca.
Comerte, arañarte, morderte, suplicarte hasta la saciedad,
deshacerme de placer, anclar mis fuerzas a la punta de tus dedos,
morirme, matarte y matarnos.
Comerte la oreja y gemirte, empañando los cristales,
borrando tu boca con mi aliento, desdibujando el calor que nos invade.
Y que me lleves en un ascensor al cielo sin necesidad de dar a ningún botón...